Chucrut, un plato para saborear en Praga

En general, los países de la región comparten su gastronomía. Por eso, no se encontrarán grandes diferencias entre lo que se consume en Alemania, Austria o República Checa.

De todos modos, aunque los platos no varíen, en Praga la comida tiende a ser un poquitín más pesada que en otros lugares. Rica en proteínas, lo que abundan son las carnes con salsas, las albóndigas y, especialmente, un alimento tan característico como el chucrut.

No sólo se debe decir que aquí las comidas son fuertes, sino además que en los restaurantes se sirven porciones realmente abundantes. Entre las carnes, el plato más común es el cerdo (también hay cierta tradición con el pescado), que se puede servir ahumado, en buñuelos o fileteado, aunque también se consumen en gran cantidad los cabritos y conejos. Es el cerdo el rey de la cocina. Pero, de hecho, posiblemente en Praga se fabrique el más admirado de los jamones en lo que es la Europa central.

Este embutido, conocido como Jamón de Praga, es realmente suave, y todo se debe a un proceso donde primero se sala la pieza y luego se lo pasa por salmuera, para luego proceder a ahumarlo ligeramente sobre brasas de haya. De ahí, que adquiere una consistencia y un sabor alejado de la pesadez habitual. Comparte su lugar de relevancia en la gastronomía de Praga junto a las salchichas, las cuales son expendidas en puestos callejeros.

Chucrut

Chucrut

Pero como dijimos, las carnes con espesas salsas y guarnición son fundamentales, sobre todo en la época invernal, para combatir las bajas temperaturas. En esa época el rey, entonces, es el chucrut. Se trata básicamente del fermento de col blanca o repollo, dejado en sal, y es un alimento antiquísimo. Tanto, de hecho, que los obreros que construyeron la gran muralla china ya lo consumían o, incluso, en el Imperio Romano hay textos que hablan de su preparación.

Si bien por la gran cantidad de sal que tiene no se permite su consumo entre las personas hipertensas, se considera al chucrut como una comida muy vitamínica y se la recomienda para aquellos que deban incorporar vitaminas C. Sin entrar en detalles, ya que la lista es larga, esta comida contribuye a combatir varias enfermedades, y como todos los alimentos fermentados tienen gran efecto remineralizante y depurativo. Por ejemplo, en el pasado, las tripulaciones de barcos eran obligadas a consumirlo para soportar las largas travesías marítimas que se llevaban a cabo.

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